Close Menu
LGBT

LENGUAJE INCLUSIVO: UN CAMBIO NECESARIO

LENGUAJE INCLUSIVO: UN CAMBIO NECESARIO
Por: Códice

“los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo”.

- Ludwig Wittgenstein.

 

Un famoso autor dijo recientemente sobre el uso del lenguaje inclusivo que "desnaturalizar el lenguaje porque se considera machista es una estupidez que de ninguna manera va a aprobar”.1 Él no es la única persona que piensa así. A pesar de que en el mundo, la mitad de la población son mujeres y se estima que entre el 0.1% y el 2%  se identifica como personas no binarias,2 elegir modificar el lenguaje para reconocer mayor diversidad y dejar de privilegiar sólo al género masculino sigue siendo algo conflictivo.

El debate actual sobre el uso del lenguaje inclusivo tiene dos aristas: la “protección” del idioma y la comodidad de no tener que hacer cambios en la forma de hablar versus  la visibilización, reconocimiento y salvaguarda de las personas que se identifican con pronombres distintos o que buscan derrumbar sesgos machistas de nuestro lenguaje.

El lenguaje inclusivo emerge como la opción linguística para comunicarnos sin discriminación y para visibilizar distintas identidades sexuales.3 Aunque su discusión se ha enfocado mayoritariamente en el género masculino y femenino , las personas no binarias- que no se identifican exclusivamente con ninguno de esos dos géneros- existen y quieren que esto se refleje en el idioma. Independientemente de las opiniones personales, la dignidad de ninguna persona debería de ser aplastada por reglas gramaticales y el lenguaje inclusivo es una de las acciones que podemos adoptar para dar reconocimiento a quienes sistemáticamente han sufrido de minimización y desvalorización.

 

La naturaleza flexible del idioma

 Contrario a los creyentes de que el lenguaje inclusivo “desnaturaliza” el español, la historia demuestra que , si no fuera por el cambio, el español como lo conocemos (y todos los demás idiomas) no existiría, ya que es producto de distintas influencias y ajustes a lo largo de los años.4 Por ello, el idioma no es algo fijo y sin mutación. No existe independientemente de las realidades sociales y políticas en las que se encuentra. Lo natural es que las lenguas cambien y se adapten.5 Es precisamente esta flexibilidad lo que ha permitido al ser humano adaptarse y entender los distintos entornos en donde habita.

Dentro de estos cambios es importante reconocer que el “masculino inclusivo” es insuficiente para reflejar la realidad social que vivimos, perpetúa sesgos históricos en los que los hombres eran los únicos en puestos de poder e invisibiliza otras realidades no binarias. El “masculino inclusivo” ocurre cuando se utiliza el masculino plural para englobar a grupos de personas, tanto hombres como mujeres, por ejemplo, los adolescentes, los estudiantes, los empleados, etc.

La Real Academia Española (RAE) ha defendido esta regla porque supuestamente engloba a todas las personas, sin importar su género o identidad sexual.6 Sin embargo, esto no significa que efectivamente cumpla con la labor de representar a todes: el hecho es que al dar preferencia a términos masculinos, mujeres y personas no binarias no son nombradas, por lo tanto explícitamente invisibilizadas bajo este sistema.7

Parece que aceptar cambios que se adapten a las necesidades sociales es complicado. Pero, paradójicamente, en nuestra sociedad podemos aceptar el uso de palabras como ajedrez o álgebra (provenientes del árabe) o coyote y chocolate (provenientes del Náhuatl), fruto de nuevas condiciones sociales, pero no compañere o la presidenta. Es decir, parece más fácil aceptar modificar nuestro lenguaje con palabras de otros pueblos pero no aceptamos modificar nuestro lenguaje para incluir a todas las personas que conforman nuestra sociedad.

 

Resistencia a la diversidad sexual

La resistencia al lenguaje inclusivo no radica solo en conservadurismo lingüístico, es también reflejo de una incapacidad o negación de pensar la sexualidad en términos no binarios (género) y más allá de lo biológico (sexo).8  Entendiendo que el género es producto de los distintos roles e identidades construidos socialmente, el lenguaje tiene una infinidad de posibilidades que reflejan el cambio social que ocurre con el tiempo.9 Por ejemplo, nos permite cuestionar sustantivos, adjetivos, artículos y pronombres que han heredado el sexismo social, como que ciertas profesiones fueran señaladas sólo desde la posibilidad del masculino como médico, abogado e ingeniero. O desechar adjetivos peyorativos que se vinculan con la comunidad LGBT+Q.

En México, hemos comenzado a adaptar nuestras leyes a la diversidad sexual,10 pero aún falta que se generalice socialmente la aceptación de que esta diversidad además de existir merece respeto en todas las formas posibles, incluido el lenguaje. El reconocimiento y la visibilización que otorga el lenguaje es un primer paso esencial hacia el respeto generalizado de las distintas identidades que siempre existirán.

 

Queda en nosotres

Si nos interesa vivir en un mundo donde se respetan los derechos humanos, haríamos bien en desarrollar un lenguaje capaz de visibilizar todas las realidades humanas. Podemos empezar por ampliar el uso de pronombres: no solo él y ella para quienes se identifican como hombre o mujer, pero también elle para quien no se identifica con ninguno o con ambos. Igual podemos hacer pequeños cambios como hablar de la humanidad en lugar de los humanos, la niñez o infancia en vez de los niños, la juventud en vez de los jóvenes y la población mexicana en vez de los mexicanos.11 Asimismo, podemos utilizar opciones de género gramatical neutro como las personas o pronombres indefinidos como alguien, cualquiera, quienes y nadie.12 Estos son términos más inclusivos que hacen mejor el trabajo de englobar las distintas identidades de género que el masculino inclusivo.

El lenguaje es la mejor herramienta que tenemos para darle sentido y organizar nuestro mundo. También para reconocer la diversidad que compone nuestra sociedad y dar visibilidad a todas las personas que participan en ella. Nosotres podemos cambiar el curso del lenguaje por uno mejor. Tenemos que combatir los estereotipos, la discriminación y los sesgos sexistas para crear una sociedad menos desigual, más justa y más incluyente. Empecemos con cambios en nuestro lenguaje.

 

Códice.


[1] Milenio (2021) ¨Es una estupidez¨: El día que Mario Vargas Llosa se burló del lenguaje inclusivo y el uso de `todes´.

[2] Our World in Data (2019) Gender Ratio. Nature (2021) Proportion of people identified as transgender and non-binary gender in Brazil. Este artículo hace referencia a un estudio realizado con muestras mundiales, sin embargo, la medición del número de personas no binarias en México no se encuentra disponible y el resultado podría variar respecto al porcentaje mencionado. De acuerdo con la consultora Ipsos en México 11% de la población se considera parte de la comunidad LGBT+Q, de ellos 1% se identifica como distintos a homosexuales, bisexuales y asexuales. https://bit.ly/2WYI3tq

[3] Alto Comisionado de las Naciones Unidas para Refugiados. Recomendaciones para el uso de un lenguaje inclusivo de género

[4] Academia Mexicana de la lengua: Origen del español. El País (2015) 9 palabras que suenan igual en árabe que en español. El español es la forma que empezó a tomar el Latín popular en la península ibérica, a diferencia de lo que sucedía en Italia o en Francia. Si no fuera por la naturaleza cambiante del idioma, del Latín nunca hubieran salido las lenguas romances. Además, el Español le debe al Árabe más de 4,000 vocablos. También están las variaciones nacionales, por ejemplo, el español en México está muy influenciado por el Náhuatl; palabras como Chile o Coyote provienen de este idioma prehispánico.

[5] Encyclopedia Britannica, Linguistic Change

[6] Real Academia de la Lengua Española (2020) Informe de la Real Academia de la Lengua Española sobre el lenguaje inclusivo y cuestiones conexas.

[7] El filósofo austriaco Ludwig Wittgenstein dijo: ¨los límites de mi lenguaje significan los límites de mi mundo¨. En otras palabras, no podemos conocer o entender lo que no nombramos.

[8] The Conversation, The difference between sex and gender, and why both matter in health research.

El sexo se relaciona con los órganos reproductivos de les persones. Por ejemplo, se divide binariamente el uso de pronombres de acuerdo con la capacidad o no de dar parto.

[9] Foreign Policy (2014) Third Gender: A Short History. En México existe el ya famoso ejemplo de los Muxes, en Oaxaca.

[10] Por ejemplo, recientemente se aprobó al matrimonio igualitario en Yucatán. Con esto suman 22 estados de la república. También, en la Ciudad de México ahora es posible que adolescentes soliciten un cambio de género en su acta de nacimiento.

[11] Naciones Unidas. Lenguaje inclusivo en cuanto a género. https://bit.ly/3ncKnaC

[12] INE. Lenguaje Incluyente.

septiembre 08, 2021
COMPARTIR
0 COMENTARIOS

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

LGBT
LA LUCHA POR LOS DERECHOS DE LA COMUNIDAD LGBT
BY Códice / junio 20, 2022
LA LUCHA POR LOS DERECHOS DE LA COMUNIDAD LGBT
Ver más

COMENTARIOS

DEJA TU COMENTARIO

codice_mx

Instagram 0
Instagram 1
Instagram 2
Instagram 3
Instagram 4
Instagram 5
Instagram 6
Instagram 7